ATAQUE/CONTRA-ATAQUE I

ATAQUE: La Terapia ABA no es efectiva.

 

CONTRA-ATAQUE: Típicamente se ha analizado el resultado de este tipo de programas en lo que se denomina Intervención Conductual Temprana Intensiva (ICTI). La ICTI implica el inicio del programa a edades muy tempranas, aproximadamente con 2 años de edad, e intensiva, entre 20 y 40 horas semanales de programa. Remington et al. (2007) realizaron un estudio donde analizaban la eficacia de la ICTI en dos grupos de niños en edad preescolar, entre 30 y 42 meses, con diagnóstico de autismo. El grupo control estaba formado por 21 niños cuyas familias habían optado por los programas educativos ofrecidos por los servicios públicos del Reino Unido y el grupo experimental, por 23 niños cuyas familias habían optado por la ICTI. El estudio consistió en realizar un seguimiento longitudinal durante 2 años con medidas pretest y postest al año y a los 2 años. Remington et al. (2007)mostraron que el grupo de niños que habían recibido la ICTI tenían puntuaciones muy significativamente superiores después de 24 meses de intervención en:

  1. Coeficiente Intelectual.
  2. Edad Mental.
  3. Lenguaje Expresivo y Comprensivo.
  4. Habilidades de la vida diaria.
  5. Habilidades motoras.
  6. Respuestas de Atención Conjunta. 

Otro dato relevante de este trabajo indicó que el 26% de los niños del grupo experimental mostraron un incremento en el CI frente al 14% del grupo control y, lo más relevante, que en el grupo control se observó una regresión del CI del 14% de los niños frente al 0% del grupo experimental.

Peters-Scheffer et al. (2013) realizaron una investigación con el objetivo de analizar la efectividad de la Intervención Conductual de Baja Intensidad (ICBI). Seleccionaron a dos grupos de 20 niños con edades comprendidas entre los 3 y los 7 años a los que siguieron durante 2 años. El grupo control estaba formado por 20 niños cuyas familias habían optado por seguir los programas ofrecidos por los servicios públicos y el grupo experimental estaba formado por 20 niños cuyos padres habían optado por combinar las vías ofrecidas por los servicios públicos con la aplicación de una ICBI de entre 4 a 10 horas semanales. Los resultados de este estudio mostraron diferencias significativas en las siguientes áreas: a. la edad mental, b. CI, c. habilidades de adaptación, d. habilidades interpersonales y de juego, e. lenguaje receptivo, d. atención conjunta, e. respuestas a solicitudes, e. respuestas a iniciativas sociales, f. iniciativa social, g. disminución significativa de los síntomas del autismo y, g. disminución de los problemas emocionales y conductuales. Otros datos relevantes de este trabajo fueron: a. solo el 45% del los niños del GE mantuvieron el mismo diagnóstico antes y después del tratamiento frente el 80% del grupo control, b. el 45% de los niños en el grupo experimental pasaron de recibir un diagnóstico de autismo a un diagnóstico de trastorno de desarrollo no especificado frente al 20% del grupo control, c. el 10% de los niños del grupo experimental pasaron de tener un diagnóstico de trastorno del desarrollo no especificado a carecer de diagnóstico frente al 0% del grupo control, d. el 55% de los niños del grupo experimental redujeron su nivel de discapacidad intelectual frente al 5% del grupo control.

Pasen y lean:

  • Remington et al. (2007)

https://doi.org/10.1352/0895-8017(2007)112[418:EIBIOF]2.0.CO;2

  • Peters-Scheffer et al. (2013)

https://doi.org/10.1016/j.rasd.2010.03.011