DON´T LOOK UP

¿Habéis visto esta película? Dirigida por Adam Mckay y protagonizada por Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrance en Netflix. Si no la habéis visto os la recomendamos 100%.

No he podido disfrutar más de esta película y no había podido llegar en un momento mejor para mi. Es una alegoría total de nuestro día a día, de la lucha de un David contra un Goliat con papeles intercambiados. 

Nos sentimos totalmente identificadas con este equipo de científicos que se enfrentan a un mundo completamente anestesiado por cuestiones superfluas, envoltorios preciosos llenos de la inmensa nada, conductas completamente controladas por motivaciones erróneas como las redes sociales, los likes, los seguidores etc. Decisiones importantes tomadas en base a todas estas motivaciones erróneas. Donde la información importante, lo que realmente afecta a la población (sea la que sea) queda en un segundo, tercero o undécimo plano, tan sumamente difuminada que pocos pueden llegar a ella y las personas que acceden y mantienen su discurso acaban siendo tratada poco más que como gente rara, un poco loca, con intereses ocultos y que se toman demasiado a pecho cosas que, por lo que se ve, no deberían ya que el resto de la gente no lo hace.

Pues bien, aquí está la analogía, los analistas de conducta somos ese grupo de científicos chiflados que teniendo el conocimiento que tienen, no pueden hacer más que aplicarlo. Aunque no les sea fácil, aunque no seamos populares, aunque no nos resulte rentable. Somos ese grupo de NERDS que estamos tan centrados en nuestro trabajo, en ser objetivos, en conseguir resultados que somos completamente incapaces de dedicar tiempo a nuestro envoltorio. Estoy segura de que muchos colegas se están sintiendo identificados. Sabemos que las redes hoy en día son un elemento muy importante de comunicación, seguro que todos intentamos usarlas con diferentes objetivos, pero al fin y al cabo, nuestra motivación principal es el trabajo con nuestros clientes y en los momentos claves preferimos dedicar nuestro tiempo a ellos y no a adornar nuestra imagen. 

Somos conscientes de que muchas veces nuestro paquete esta envuelto en papel de periódico arrugado. Pero lo importante no es la imagen, lo importante es lo que hay cuando se retira el envoltorio. El análisis funcional de conducta envuelve diamantes en papel de periódico. 

Cuántas veces hemos tenido en frente a papás o mamás con dudas en relación a diferentes terapias, con intención de probar otras cosas. Como profesionales debemos dejar a las familias tomar sus propias decisiones, pero en este momento todo lo que se nos pasa por la cabeza es poder decirles “MIRAD ARRIBA”.

Seguiremos siendo ese grupo de astrónomos sentados a su mesa, compartiendo la cena, sabiendo que han hecho todo lo que han podido aunque el asteroide se acerque a algunos planetas.

Por favor, necesitamos más gente que MIRE ARRIBA.