Metodología

Applied Behavior Analysis (ABA) o Análisis Aplicado del comportamiento es la ciencia en la que las técnicas derivadas de los principios del comportamiento y del aprendizaje se aplican sistemáticamente para mejorar la conducta socialmente significativa y en la que se utiliza la investigación para identificar las variables responsables del cambio de comportamiento y el aprendizaje.

Esto significa que ABA utiliza procedimientos basados en evidencia científica. Existen miles de artículos científicos que demuestran la eficacia de múltiples procedimientos para enseñar habilidades específicas, para incrementar o disminuir conductas, para identificar prerrequisitas de aprendizaje necesarias para aprendizajes más complejos, para identificar técnicas efectivas para el desarrollo y estimulación del lenguaje etc. ABA es una metodología que cuenta con las siguientes características:

      1. Es empírica.
      2. Es individualizada porque la terapia se realiza de forma individual (niño-terapeuta) y porque la terapia se adapta constantemente a las características específicas del niño.
      3. Es intensiva: los mejores resultados de la aplicación de esta terapia se consiguen a partir de 7 horas semanales, incrementando su efectividad hasta programas intensivos de 25 horas semanales.
      4. La herramienta fundamental de la metodología es el uso adecuado de la motivación.
      5. Es global: la terapia abarca todas las áreas del desarrollo del niño (social, cognitiva, lenguaje, motora, autonomía y emocional).
      6. Se basa en el desarrollo del lenguaje funcional y vocal: la metodología ABA, especialmente la basada en CABAS o ABA verbal, pone un especial énfasis en el desarrollo del lenguaje vocal de los niños.

La efectividad del tratamiento depende de una serie de variables:

      1. Edad de comienzo de la intervención: la efectividad aumenta cuando el inicio en la terapia es en edades tempranas.
      2. Intensidad de la instrucción: el tratamiento es más efectivo cuanto mayor sea el número de horas semanales de terapia;
      3. Aplicación de instrucción individualizada: mayor efectividad si la terapia es individualizada.
      4. Duración del programa: a mayor prolongación en el tiempo mejores resultados.
      5. Aplicación de tratamiento conductual: las investigaciones muestran que la variable de intensidad por si sola no explica las diferencias ya que aunque el tratamiento sea intensivo si no es conductual no resulta eficaz.
      6. Calidad del entrenamiento de los terapeutas: para que la terapia produzca resultados las terapeutas deben tener una formación adecuada en la metodología.
      7. Disponer de supervisores altamente cualificados: el trabajo de las terapeutas debe de estar supervisado por profesionales altamente cualificados en ABA (Doctores o Certificados en BCBA).
      8. Colaboración de las familias: la colaboración de las familias en el programa produce efectos muy positivos en los resultados obtenidos.

Los profesionales de la metodología ABA somos gente con motivación de mejora, autocrítica, con capacidad para identificar y aceptar nuestras limitaciones paso fundamental para poder crecer y seguir aprendiendo. Celebramos cada mínimo avance porque sabemos lo importante que es para continuar al siguiente paso. Somos pacientes, no porque vaya en nuestra personalidad si no porque nuestra experiencia nos prepara para saber qué es lo que va a ocurrir si lo somos. Estamos formados para predecir el comportamiento y esto nos da mucha seguridad en las decisiones que tomamos. Somos luchadores, peleamos por lo que creemos que es lo mejor para cada uno de los casos que atendemos.

La metodología ABA es una de las pocas metodologías que han sido puestas a prueba a nivel empírico y sin duda es la metodología que mayor número de publicaciones ha generado. La mayoría de las investigaciones que han comparado los resultados de ABA con otras metodologías han mostrado diferencias significativas a favor de ABA tanto en medidas de C.I., autonomía, desarrollo del lenguaje etc. Esta es la razón fundamental por lo que la metodología ABA es la única recomendada por la Organización Mundial de la Salud para el tratamiento del autismo.